Descripción
RIEGO. El riego del acer palmatum debe ser moderado y regular, evitando el encharcamiento y la sequedad del suelo. Se recomienda utilizar agua de lluvia o destilada, ya que el agua dura puede provocar clorosis férrica.
SUELO. El sustrato debe ser ácido, ligero y bien drenado, con un pH entre 5 y 6. Se puede añadir turba, mantillo o corteza de pino para mejorar la acidez y la aireación.
EXPOSICIÓN. La exposición al sol del acer palmatum depende de la variedad y el clima. En general, se aconseja ubicar el árbol en un lugar con sombra parcial o protegido del sol directo durante las horas más calurosas del día, ya que el exceso de luz puede quemar las hojas. El acer palmatum es una planta resistente al frío, pero no tolera las heladas tardías ni los vientos fuertes.
PODA. La poda del acer palmatum se realiza principalmente en invierno, cuando el árbol está en reposo vegetativo, y tiene como objetivo eliminar las ramas secas, enfermas o cruzadas, así como dar forma al árbol según el estilo deseado. Se debe usar herramientas limpias y afiladas, y aplicar pasta cicatrizante en las heridas.






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